Lola

Lola es hija y esposa. Así vivió, así se concibe, así morirá. Hoy revive a sus muertos para hablarles y no perderse en el vacío de la soledad. Nunca tuvo hijos, sus hermanas murieron, ya no le queda nadie. Por eso acude al teléfono, para marcar siempre el mismo número a la espera de que su madre responda. En realidad Lola no requiere de la tecnología moderna: ella construye charlas completas en su cabeza y alegremente nos cuenta qué le dijo su madre y cómo vio a su marido. Una historia de amor tan grande que la hace fuerte y la anima a seguir viviendo en la espera de la muerte.