Carmelita

Carmelita ha vivido sola, pero rodeada de canciones.  Su mejor amiga es Luciana, a quien cuida y quiere casi como a una hermana. A las dos las une la canción, aunque hayan llegado a ella por razones muy distintas: mientras Luciana canta para recordar, Carmelita lo hace para olvidar. Ocurrió en algún momento de los treinta años que pasó en el psiquiátrico, cuando los tratamientos la ponían muy violenta y la tristeza la embargaba. Entonces acudía a Pedro Infante o a Jorge Negrete y se perdía en las letras de sus canciones. Hoy Carmelita canta de alegría con Luciana, a quién completa las canciones cuando los versos se olvidan.